jueves, 26 de abril de 2012


UNA LÁGRIMA

Perfecto y grato sentir sin pena
Las caricias mágicas de un benévolo llanto
Exacto y luminoso de contemplado entorno sacro
Que despierta la frívola desolación humana.

Poderoso desarraigo del ingrato orgullo
Cubre los mantos del falaz desamor
Y entre tiempo y tiempo accede a una flor
Que no atiende ni las peligrosas espinas de un cardillo.

Capaz de borrar el hastío de la sinceridad
Y doblegar hasta los tuétanos de un ser
Que se deleita con la claridad de un anochecer
Y cree entender la utopía con claridad.

Incomprensible incongruencia al preferirla en lugar de risa
Justifican la ilógica obra del poder divino
Que tolera el escalofrío de lo tierno
Y logra en afán una caricia cariñosa.

Nace en los actos y muere en el alma
Juega cautelosa rosando una mejilla
Y hace el amor más grande que la distancia entre el cielo y una estrella
Acariciando lo sensible y siendo tan solo “una lagrima”.

miércoles, 29 de febrero de 2012

LA PSEUDO-DEMOCRACIA EN COLOMBIA

Recordando la palabras del ex magistrado de la corte constitucional Carlos Gaviria Díaz cuando afirmaba que en Colombia no existía democracia sino únicamente una pseudo – democracia, decidí escribir una pequeña tesis acerca de esta afirmación ya que en palabras del ex magistrado era más peligroso una pseudo- democracia que una dictadura, mientras citaba la siguiente frase “En Colombia las personas se mofan de ser libres y vivir en un país democrático mas sin embargo no tienen donde vivir”.

Dadas las divididas opiniones de si existe o no, es complicado hablar de la “democracia colombiana”, ya que en mi concepto es un término utilizado a conveniencia y para legitimar los abusos de poder por parte del Estado y para maquillar las políticas que con distinto nombre sonarían tenebrosas, claro ejemplo “seguridad democrática”, si no se utilizara a la democracia como cortina de humo ¿como deberían llamarle? “política de guerra incesante” o “Legitimación de la fuerza desmedida por parte de la fuerza publica” o “política de guerra interna”, en fin no quiero ahondar mucho el tema de las políticas de Uribe porque el articulo perdería su rumbo y mi objetivo no es atraer enemigos del mismo calibre que el ex presidente, en sencillos terminos porque me da miedo que me tilden de terrorista. 

El preámbulo de la constitución promulga que Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de republica unitaria, democrática, participativa y pluralista. En términos generales “maravillosa” aunque sin duda alguna el papel todo lo resiste, pero si buscamos objetividad y claridad ante la realidad, ¿Colombia de verdad es una democracia? A grandes rasgos lo es, nadie discute que se practica una democracia representativa y que unos gobernantes elegidos por el “pueblo” ejercen las funciones que él mismo le determina; en teoría claro está, ya que se habla de parapolítica, de farc política en fin. En mi concepto Colombia es un Estado distinto, acá nada es imposible.

Volvamos al gran interrogante y hablemos de los valores de la democracia igualdad, libertad, pluralismo, tolerancia. Es complicado y duro aceptarlo pero personalmente al hacer una analogía de estos valores con Colombia, parece ser que unos pocos los tienen y los respetan, pero en términos generales pienso que en el país, hay igualdad entre pocos, en ese caso seriamos iguales entre desiguales, iguales entre empresarios, políticos y extranjeros pero desiguales entre campesinos y trabajadores, porque asi duela el pais lo gobiernan pocos y son iguales entre ellos. ¿Libres? Sí, se puede escoger la profesión, que estudiar, que deporte practicar, como expresarnos, donde viajar, ahora que se puede viajar gracias al ex presidente, pero ¿el Estado garantiza en realidad esta libertad?, brinda educación gratuita, vivienda, trabajo con un mínimo vital,  siendo así para qué es lo que somos libres. 

En cuanto al pluralismo es un poco más llevadero, en Colombia se dan distintas formas de pensar, hay diversidad, distintas ideologías políticas que son por lo menos de fachada protegidas y no como antes calladas con sangre, digamos que es un punto a favor de la democracia. Pero si de tolerancia se trata la cosa se complica pero ese tema lo dejo a reflexión personal de cada uno de ustedes.

En cuanto a los limites se refiere, Colombia ha tocado estos en gran manera, dado que en cuanto al límite temporal de una democracia Uribe intento cambiar los periodos establecidos para que una persona ejerza la presidencia y creo la reelección presidencial por 1 periodo más, sin contar que quiso ampliarlo a 2, violando la democracia al utilizar por medio de sus simpatizantes la iniciativa de un referéndum que estaba más viciado que el congreso parapolítico que formaba su coalición. 

No quiero que malinterpreten mi intensión con este escrito, Colombia en teoría es una democracia, cumple con los requisitos mínimos para serlo, la constitución habla de límites del poder, tiene los elementos que impulsan una democracia como la revocatoria del mandato, la iniciativa en la formación de leyes. Pero si aterrizamos toda esta parafernalia a la realidad del país, ¿los colombianos de verdad eligen a los representantes que quieren? ¿Es libertad ser informados del manejo del gobierno por medios de comunicación al servicio del mismo? ¿Es libertad votar por  candidatos que lo único que ofrecen es guerra, con la idea de que no hay otra opción?, Así la pobreza carcoma al país.

Si dejamos de vivir en el pasado, que a muchos no les disgusta, porque la pseudo- democracia que ofreció el ex presidente todavía les complace, estudiemos el presente ahora con la “prosperidad democrática”. Santos con su política neoliberalista en realidad, no creo que busque mantener la democracia que por lo menos creíamos haber ganado. En un Estado democrático no es posible que suceda lo que sucedió en las veredas Domingo Arias de Paicol  y Honda de Gigante en el Huila, en donde la fuerza pública violentamente desalojo a pescadores, mineros y campesinos, para imponer el proyecto impulsado por la transnacional EMGESA que busca construir su hidroeléctrica ¿acaso el gobierno no es el pueblo?. Y si lo tomáramos desde otro punto de vista, el del beneficio de las mayorías, ¿en realidad las mayorías nos beneficiamos con la empresa privada al servicio de los que ostentan el poder en Colombia?

Es difícil defender una democracia en la cual ya no se tiene claridad sobre quien gobierna, en Colombia nadie sabe quien pone los políticos ni cuando los quita, pero el pueblo no los elige, o si lo hace lo hace mal, influenciada por la mala prensa que vende lo malo por bueno y lo pésimo por excelente. La invitación es a reflexionar si estamos viviendo en un Estado social y democrático de derecho, defendiendo lo que se ha logrado porque no todo es malo y luchando contra lo que  está mal, siendo simpatizantes de quien fuere pero siendo objetivos en lo que nos corresponde.

Luis Gabriel Rodriguez de la Rosa
Estudiante de derecho
Universidad San Buenaventura de Cali
   

martes, 21 de febrero de 2012

Las injusticias que la población Colombiana 
tiene que soportar en silencio!!! 

Un escritor ante todo debe guardar objetividad en sus textos y encaminarlos hacia salidas coherentes con objetos lícitos y una visión promisoria. Pero existen casos en que la sangre hierve ante las injusticias y la impotencia al no poder cambiar los hechos macabros de otros, ciegan la objetividad, aunque intentaremos mantenerla. 

Es inútil intentar cambiar el país rápidamente, pero soy el principal defensor de que sí hay salidas para trabajar en ese cambio, una de ellas es difundir información acerca de las malas actuaciones de las instituciones publicas, esta vez "la fuerza publica", a quien lastimosamente parece gustarle ser el tema de critica en el diario vivir de los colombianos. 

Comparto este video con el fin de despertar en ustedes un sentimiento de reflexión, no instándolos a la violencia ni a la ira, ya que, aquellas personas que alguna vez las sintieron terminaron haciendo en este país, un problema mas, así hayan incrédulos o insensatos que cinicamente los apoyen. Con ganas de hacer las cosas y con ese espíritu de cambio este país lo transformaremos.



Solidaridad con los campesinos de las veredas Domingo, Arias de Paicol y Honda de gigante. 
Que decepción al ver como sufre mi país!!!

domingo, 29 de enero de 2012

LA LEGALIZACION DE LA DROGA
NO OBEDECE A  UNA ACEPTACION MUNDIAL
DEPENDE DEL DESARROLLO ECONOMICO, POLITICO Y SOCIAL  DE NUESTRO PAIS

La legalización de la droga en Colombia es un tema engorroso que viene siendo discutido desde hace mucho tiempo, debido a que el narcotráfico es un cáncer social que azota al país aproximadamente desde los años 40, además de ser un problema progresivo dadas sus extraordinarias utilidades. Por ser Colombia el mayor productor de cocaína a nivel mundial y siendo la distribución de este estupefaciente  el negocio ilícito más rentable del mundo también esconde bajo sus ponzoñosas garras la perversión humana desembocada en el crimen organizado,  la corrupción, el paramilitarismo y las guerrillas en su búsqueda incesante de desestabilizar  las instituciones del Estado, pero sin duda alguna la mayor consecuencia de este flagelo es la descomposición social de  que vive todo el país.

Colombia se convirtió en el mayor productor, pero como un boomerang el problema regreso y la población colombiana se volvió  altamente consumidora, afectando principalmente a la niñez y la juventud. Aquí parte el problema ya que el Estado colombiano ha encaminado todas sus esperanzas en acabar con el narcotráfico, poniendo en marcha su poder coactivo en la lucha con los carteles que manejan la droga en Colombia y dejando en segundo plano los principios  fundamentales del país. 

Martin Luther King decía “Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.”  En este sentido la legalización de la droga, no tiene fundamentos en Colombia, es claramente visible que el Estado ha descuidado lo realmente importante, la vida, la educación, la salud, la paz y sin estas bases como se podría hablar de una posible “legalización”  sin duda alguna lo principal es lo fundamental.

Son entendibles las ansias del poder político de buscar soluciones a tan infame negocio, con una salida fácil, “la legalización” ¿pero hasta qué punto es  equilibrado? Si bien es verdad que se les cortaría las alas a los delincuentes, cual es el precio que pagaría la sociedad colombiana en un Estado en el cual los niños no se educan, viven bajo la sombra de la guerra, el trabajo forzado, el desplazamiento, la  violencia intrafamiliar, el abuso sexual etc. La juventud esta cegada por los placeres de la droga, el alcohol, el libertinaje y el descontrol, como vía de escape a la falta de oportunidades y los obstáculos que pone el mismo gobierno para no permitirles estudiar, trabajar y en resumidas cuentas progresar.

La legalización de la droga no obedece a una aceptación mundial, depende de un desarrollo económico, social y político justo, en donde las oportunidades sean equilibradas en todos los sectores sociales, no olvidemos que Colombia está dentro de los cinco países más desiguales del mundo. Se deben combatir los problemas sociales para acabar con el conflicto armado y el narcotráfico  en Colombia, si existieran oportunidades de desarrollo personal en el país la violencia poco a poco iría cesando. El Estado debe encaminar riendas y garantizar la educación, la libertad, el trabajo justo, la vida, la vivienda, la salud y la Paz,  solo así una sociedad civilizada puede empezar a combatir flagelos como el narcotráfico. De lo contrario seguiríamos el mismo camino que llevamos hasta el momento, la guerra desemboca mas guerra, y está en Colombia se financia con la droga para los delincuentes y con los recursos públicos para el Estado, siendo así la única afectada la población Colombiana, al ver que los dineros que deberían ir para el desarrollo se van para una guerra que nadie acepta. Y es peor aceptar que el negocio  ilícito que en determinadas cuentas está contribuyendo al desarrollo económico del país, más que un aporte está destruyendo la juventud y los sueños de los colombianos. Con este resumen grosso modo del problema al que nos enfrentamos es justo que la decisión dependa de una ¿aceptación mundial?

Luis Gabriel Rodriguez de la Rosa
Estudiante de Derecho
Universidad San Buenaventura de Cali

miércoles, 23 de noviembre de 2011

EL DIA EN QUE COLOMBIA
DEJO DE CREER!

Busco principalmente tocar los corazones de todos los lectores, así, con los hechos pasados, los triunfos, las derrotas, las bienaventuranzas y las tragedias se busque conciencia y se reflexione sobre cuál es el camino que se debe seguir en el arduo trabajo de volver a creer. Invoco a la juventud como garante del éxito en el país a recapacitar y sembrar credibilidad en las nuevas generaciones, que las ilusiones de una prosperidad se vivan y que los oprobios que han tocado los sueños del país sean simplemente “un mal recuerdo”.

Quiero para mi palabra la más suave y persuasiva unción que haya tenido jamás, anhelo abrir la brecha de la esperanza de un nuevo porvenir, destacando las ideas que algún día fueron el epicentro de los sueños de los Colombianos  y buscando el olvido en lo absurdo de nuestra historia, sin ser catalogado simpatizante de ideologías políticas de ninguna índole, ni de izquierda, derecha o centro, no busco ser catalogado “comunista” u “oligarca”, mucho menos conformista, pero no soy partidario de la imparcialidad en el tema que hoy nos atañe, soy parcial en el mismo momento en que me inclino a dejar atrás el sentimiento de incredulidad, desolación, conformismo, al instante de creer que todo está hecho y que nada se puede arreglar, que la política esta consumida por la corrupción y que nunca se podrá redireccionar hacia el éxito, esto que llamamos “COLOMBIA”. 

El país se ha visto en medio de intereses políticos, económicos y sociales de una elite que no ha permitido que la nación se desarrolle, se han suscitado problemas de toda índole que han puesto freno al progreso de Colombia, situaciones que desde antaño han obligado a la ciudadanía a buscar un cambio, una salida, una esperanza, y la forma ha sido siempre la participación en el gobierno, la incesable búsqueda de ser escuchado, la única forma en que las palabras de una población toman fuerza apabullante y vinculante y se vuelven más que un discurso una verdad.

Recuerdos de desesperanza se tienen en la memoria colectiva del país, hechos inaceptables que han marcado la historia de Colombia, situaciones que se asemejan a las peores tragedias que se ha vivido en el mundo entero, experiencias que han sido la chispa que ha encendido revoluciones que al final de cuentas hoy aumentan el ánimo de “dejar de creer”. Podríamos citar infinidad de injusticias, magnicidios, genocidios perpetrados por personas que no quieren ceder su dominio, pero que tampoco buscan un buen vivir. La masacre de las bananeras en Ciénaga a manos de la fuerza pública, cual viva repetición de la historia vivida en el denominado domingo sangriento, originario de la revolución bolchevique. El asesinato de grandes caudillos, Jorge Eliecer Gaitán, Luis Carlos Galán, Jaime Garzón han roto las ganas de creer del pueblo colombiano.

Con balas se ha silenciado la voz de quienes dicen “NO” a seguir callando ante el mal gobierno, con corrupción se ha apuñalado los anhelos de estudio de los niños colombianos, la salud de los trabajadores, la seguridad de un país y el futuro de la juventud. Es injuzgable la posición de aquellos que ya no hallan el porqué pensar que algo puede cambiar, ya que Colombia ha visto en su pasado las grandes perversidades de un país mal gobernado, mal manejado y en el que la democracia es un disfraz para ocultar los grandes males. Alfred Emanuel Smith  afirmaba “todos los males de la democracia pueden curarse con mas democracia”.   Ahora bien ¿hay democracia en Colombia?  ¿Es democracia ser libre para sufragar y no tener una vivienda digna, oportunidades de estudio, ansias de verdad, justicia y reparación?

Es redundante recordar los infinitos hechos que han acaecido en el país y al hacerlo se desviaría el objetivo principal de este articulo, en realidad busco hacer ver que en los grandes sueños nacen las mejores conquistas, de una voz contraria surge la esperanza de millones. Martín Luther King decía “Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano” Hoy retomo sus palabras e insto a que cada uno lo haga lo mismo. El discurso no es “abajo el imperialismo”, “gobierno opresor” o “fuera oligarcas”, esas solo son palabras sin sentido, vacias, en mi concepto si debe haber una revolución, una revolución intelectual, una lucha constante de sembrar ideas y hacerlas realidad, de actos éticos que demuestren fe en lo bueno, de situaciones que revivan las esperanzas, de obras que permitan vivir.

Es verdad que en el país existe corrupción, ilegalidad, desigualdad, desempleo, falta de oportunidades, injusticias pero si Hiroshima se recupero de una bomba atómica Colombia puede liberarse de las personas con mal actuar, únicamente hay que creer en el cambio, para quitarle el queso a los ratones. No sé cuando “Colombia dejo de creer” pero hoy vuelve a soñar, desde lo más profundo de nuestras almas debe resurgir la esperanza, como el ave fénix Colombia puede salir de las cenizas, si cambiamos el gobierno eligiendo de la mejor forma, se puede esperar buena educación, buena salud, mas empleo más oportunidades, si cambiamos en nuestra mente la incredulidad algún día la burocracia, el nepotismo, la corrupción, el conflicto armado, únicamente serán un mal recuerdo y con orgullo ojala un día se pueda oír que  en las  malas actuaciones “Colombia dejo de creer” ya que cambio la idea necia de un “nada se puede hacer” con “el futuro está en nuestras manos”.


Luis Gabriel Rodriguez de la Rosa
Facultad de derecho
Universidad San Buenaventura de Cali

viernes, 18 de noviembre de 2011

MECANISMOS ALTERNATIVOS DE SOLUCION DE CONFLICTOS
MASC


Colombia es un estado social de derecho desde la promulgación de la constitución de 1991, carta magna y promotora de herramientas jurídicas en defensa de la dignidad humana, la justicia, la libertad y la paz, a fin de lograr un orden social, o mejor aún un “bien común”. La constitución revolucionó el derecho en Colombia, en su contenido afirma que busca la participación democrática y pluralista, promoviendo la prosperidad general y garantizando el cumplimiento de los derechos y deberes consagrados en su estructura. Esto es en otras palabras que la ciudadanía haga parte de la organización del estado  y tenga poder decisivo sobre situaciones que beneficien o la afecten, así como también sea capaz de buscar soluciones a sus conflictos por medio de los instrumentos que el derecho tiene a su disposición.  

Como es bien sabido toda sociedad tiene en su esencia conflictos, siempre habrán intereses  o posiciones contrarias personales que afecten los intereses colectivos o de otro individuo, en ese preciso instante se da origen a un conflicto, que en sí  puede tener varios motivos, un problema puede suscitarse por  la violación de un derecho, por las ganas de sobresalir, por un capricho, por una injusticia o por un castigo etc. En la esencia de la vida se halla el conflicto como parte integrante de la existencia. Ahora bien no quiere decir que la ausencia de conflictos sea la solución o el objetivo, la historia ha demostrado que los problemas son causa de evolución, de aprendizaje, EL CONFLICTO origina DESARROLLO, es la relación causa – efecto en una comunidad, las consecuencias parten de la solución de la discordia, pueden ser positivas o fatales. De ahí parte la importancia de intentar solucionar las discrepancias de la mejor manera, de la forma más justa, eficiente y eficaz.

El artículo 116 de la Carta Política es donde está estipulado que los particulares pueden ejercer la justicia en los términos que determine la ley, o en otras palabras permitió los MASC (mecanismos alternativos de solución de conflictos) según la corte constitucional el articulo “limita la responsabilidad del Estado frente a la administración de Justicia o analizada de otra manera, que en el tránsito a la democracia participativa en el Estado Social de Derecho, propende por el ejercicio participativo de los ciudadanos en la solución de sus propios conflictos, como una opción nueva de Justicia que implica crear procesos de consenso, en el entendido que la justicia alternativa no es obligatoria”.

Así las cosas los MASC son medios por los cuales la ciudadanía accede a la justicia con el fin de resolver sus conflictos de manera ágil y efectiva. Dichos mecanismos son la negociación, la amigable composición, la mediación, el arbitraje y la conciliación.  Cada uno de los cuales están regidos bajo determinadas circunstancias y debe cumplir ciertos requisitos para su utilización. La  ley otorga investidura a particulares con el fin de impartir justicia, siendo estos en su esencia totalmente imparciales, con un único fin, solucionar el conflicto. Ahora hablaremos a groso modo de los MASC ya que su estudio requiere profundización y el objetivo de este artículo únicamente es darlos a conocer y dejar ver a la sociedad que existen otras alternativas para el manejo de las discrepancias.  

Empezaremos hablando de la negociación directa, es el método más sencillo, también se le conoce como “transacción” y no tiene intermediarios, la solución del conflicto depende únicamente de las partes, tampoco tiene fuerza vinculante, extrajudicialmente se termina un litigio.

La amigable composición actúa únicamente en situaciones contractuales, en todo lo relativo a negocios jurídicos, en este mecanismo las partes que busquen la composición, delegan a un tercero  (amigable componedor) con el fin de resolver un conflicto. El amigable componedor atiende las posiciones y determina una solución que se materializa en un acta que tiene fuerza vinculante para las partes.

En la mediación un tercero dirige la negociación del conflicto, pero no tiene poder de decisión, no da puntos de vista, no da soluciones, únicamente media entre las partes para conservar la paz que permita solucionar un conflicto.

El arbitraje se lleva a cabo en un tribunal de arbitramento, y la decisión del árbitro tiene carácter vinculante, se dicta una sentencia que se denomina “laudo arbitral”. Las partes acuden al tribunal de arbitraje y pactan las condiciones en que se llevara a cabo el proceso. El fallo se puede dar en derecho o en equidad.

Y por último la conciliación que es el método más utilizado en la solución de conflictos, debido a que la ley 640 de 2001 en su artículo 35, estableció que la conciliación era requisito de procedibilidad en todos los casos susceptibles de conciliación por supuesto. La conciliación es un mecanismo a través del cual dos o más personas gestionan por sí mismas la solución de sus diferencias, con la ayuda de un tercero neutral y calificado, denominado conciliador.

Para concluir cabe resaltar que los MASC únicamente son herramientas que brinda el derecho con el fin de dar solución a los conflictos de manera pronta y efectiva, aunque en su creación también fueron creados con el fin de descongestionar la justicia, su teleología está en la solución de la gran mayoría de problemas susceptibles de convenios.  Se finaliza  entonces, diciendo que el acceso formal a la justicia no es la única alternativa de salida a los problemas, también existen mecanismos que pueden ayudar a resolver conflictos, se los debe tener en cuenta para llegar a ese “bien común”  que nos beneficia a toda la sociedad en general. El profesor Estanislao Zuleta afirmaba “El grado de civilización de una sociedad no se mide por la ausencia de conflictos, sino por la forma como estos se resuelven”.


Luis Gabriel Rodríguez de la Rosa
Facultad de derecho
Universidad San Buenaventura de Cali

lunes, 31 de octubre de 2011

¿POR QUE SOÑAR?

Soñar es la simple palabra que te marca el camino,
La misma que da luz a tus días y siembra en el corazón la esperanza de la vida,
Quien no sueña pasa este camino sin ver sus fines, sin sentir sus pasiones, sin amar el mundo,
Quien no sueña algún día anhelara haber soñado, y se aferrara a la vida, tal vez demasiado tarde!
De pronto escuchara otra voz que le dirá “vete ya no sufras”, pero sufrir es no haber vivido. Ese día agonizantes no querremos partir, pero ya más que un miedo, es un hecho.
Si no supiera el valor de imaginar mis metas, de pronto pasaría mi vida sin ilusiones, y cuando llegara mi fin, también me aferraría a la vida, ya cuando todo está perdido, pero como sé soñar, nada en mi existir es sin motivo o sin razón, todo tiene su pasión.
¿Por qué soñar? Porque la vida es tu amor, la vida es quien te rodea, tus padres, tus hijos, tus nietos, tus amigos, la vida es tu sueño. 
¿Por qué soñar? Porque no queda más, porque lo que nos rodea son bellos sueños de la humanidad, la justicia, la libertad, la paz son sueños y ¿qué será de la vida sin ellos?. No sería nada, seria luchar por nada, seria vivir sin porque vivir.
 La vida es esto, los ríos, las montanas, el cielo, el mar, con todo esto ¿será posible no soñar?
Motivos suficientes hay en este juego, ver reír a un niño, Ver llorar a una madre, enamorar a una mujer, abrazar a un hermano, besar a tu padre, amar a Dios son razones suficientes para poder soñar.
¿Por qué soñar? Porque la vida da para eso y mucho mas, porque la vida es el regalo más hermoso y efímero, porque es un pasaje entre la existencia y Dios,
Se debe soñar, porque sin sueños este sueño no tiene sentido,
Porque en las ilusiones nace la esperanza, y la esperanza se vuelve una realidad al darle sentido a esta vida.

Luis Gabriel Rodriguez de la Rosa