lunes, 22 de agosto de 2011

CONFLICTO ARMADO EN COLOMBIA
Colombia desde el inicio de su historia se ha caracterizado por vivir bajo la sombra de la violencia, materializada en la mayoría de su contexto en la guerra, guerra que tuvo un inicio pero hasta el momento no tiene luz de un final.
Innumerables episodios y capítulos de violencia han marcado nuestro país en el devenir del tiempo, hechos que al ser analizados de fondo nunca tendrían fin y mucho menos respuesta, hechos como guerras políticas desembocadas en asesinatos, desde simpatizantes de algún partido hasta grandes caudillos políticos, hechos como guerras contra el narcotráfico que han cobrado vidas de reconocidos capos, hechos como guerras contra el gobierno que han silenciado a todo un país. País que reclama porque muere gente inocente, país que no merece que su sangre sea derramada. Miles y miles de situaciones de violencia que abrieron camino a una cultura guerrerista aceptada por algunos oportunistas que sacan ventaja, algunos que hacen apología del delito y nos siguen vendiendo que la guerra se paga con guerra y que la única forma de triunfar es entregando su vida al crimen.
A partir de esta pequeña síntesis del país en el que vivimos, hermoso en todo el sentido de la palabra, convivimos con un conflicto armado que ni siquiera el mas erudito personaje en nuestra historia puede entender, una guerra interna que no tiene justificación, el más grande cáncer que ha soportado un país “Colombia”, un cáncer que un poco mas de 50 años nos ha agobiado pero que nunca nos podrá vencer.
Infinidad de explicaciones existen para justificar esta guerra, pero ninguna tan convincente como para resarcir en lo más mínimo las consecuencias que hemos vivido. Un conflicto que no tiene fin, un conflicto que perdió su rumbo y hoy es un juego de conveniencias para el manejo del poder para unos y para el enriquecimiento desmedido de otros.
Para nadie es un secreto que los problemas suscitados a raíz de la corrupción de algunos políticos, de la injusticia social que marco tanto nuestros antepasados, de la falta de oportunidades para vivir dignamente, de la falta de control de las entidades del estado, del mal manejo de los recursos públicos, del abandono a la salud y educación pública por parte del estado, de la violación de los derechos humanos. Estos y tantos aspectos más, dieron pie al surgimiento de las guerrillas que en un comienzo intentaron hacer oposición a un estado mal habido, ineficaz que únicamente servía como negocio para unos pocos que aprovechaban a su conveniencia el manejo del mismo.
Así surgieron las guerrillas, como contrapeso a un estado injusto, así surgieron los grupos al margen de la ley que declararon su guerra al estado con premisas ilusorias pero que al paso del tiempo perdieron credibilidad, para nadie es un secreto que lo que nació como esperanza murió con contrariedad para unos pocos y con decepción para la gran mayoría.
Invoco el tema de las guerrillas porque hoy por hoy son el principal protagonista del conflicto armado, ya no es una guerrilla ya es un grupo delincuencial fuertemente armado, sin lucha ideológica, únicamente es una organización al servicio del narcotráfico, que libra una lucha contra el estado en procura de defensa de sus ilícitos únicamente eso. A partir de esto tenemos una guerra contra el estado por parte de grupo ilegales y una guerra del estado por mantener un orden en un país infestado de violentos.
Este es el panorama del conflicto armado  que nos azota a diario, ahora bien no únicamente las guerrillas son las protagonistas, si son las principales, pero nuestro país es marco de la violencia en todas sus expresiones, tenemos también grupos paramilitares que sin lugar a dudas son los creadores y protagonistas de extremas masacres increíbles ante los ojos de los humanos en su persona misma, masacres que ni a Lucifer mismo se le podrían ocurrir, tenemos las bandas criminales (BACRIM), delincuencia común, tenemos de todo un poco, pero sin duda alguna el principal protagonista del conflicto armado es el colombiano, al aceptar que a través de los años esto siga y crezca como una bola de nieve deslizando por una montaña, somos culpables porque nunca hacemos nada porque esto pare de una vez y para siempre, somos culpables porque nos dejamos manejar por unos pocos que maniobran nuestras vidas, aceptándolo o no así es, somos culpables porque pensamos que el rumbo ya está estipulado y nunca va a cambiar, somos culpables por el simple hecho de aceptar que esto esté pasando y que hasta el momento que nos toque vamos hablando y opinando de “EL CONFLICTO ARMADO”.
El tiempo nos ha demostrado que vivimos un circulo vicioso con la guerra, desde que inicio se respondió con guerra y al paso de esta todo lo que paso hoy volvió y nunca se va a ir si seguimos igual. El narcotráfico surgió se le declaro la guerra y en ese mundo existe el lema “a rey muerto rey puesto”, nunca se va a acabar, en las guerras políticas se asesinaban entre ellos y hoy por hoy los asesinatos se siguen cometiendo, únicamente que nos acostumbramos y ya no nos causa asombro, la desigualdad que un día fue motivo de lucha nunca se lucho y hoy esta más viva que nunca, en fin el estado ha declarado y respondido guerras que nunca acabaron y nunca acabaran. Nos enseñaron a convivir con este conflicto e inclusive con nuestra omisión lo estamos apoyando.
Ya es hora de cambiar nuestro país, borremos esa idea necia que el conflicto armado y la violencia como tal nunca van a acabar, borremos esa imagen de que la violencia está lejos de nuestros hogares, pensemos que si no hacemos algo desde ya nunca daremos el primer paso para finalizar esta novela trágica que hoy es el pan de cada día en nuestro país. La guerra no se responde con guerra, la guerra se gana con inteligencia, la guerra nace en los corazones de la gente, la paz se crea en el alma de las personas, la vida misma, nuestra vida está en nuestras manos,  la paz nuestra propia paz y la de nuestros hijos esta en nuestro cambio de actitud, empecemos a cambiar la situación de nuestro país, no soportemos mas la cultura del delito, ¿Cuál sería la sonrisa de algún colombiano al ver que la guerra se acabo? ¿Cuál sería el futuro de algún colombiano al cual el estado en lugar de invertir los recursos públicos en guerras, le garantice la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo, que garantice un orden político, económico y social justo? que promulga el preámbulo de nuestra constitución, cual sería en realidad el concepto de progreso en un país libre de este cáncer llamado “conflicto armado”. Sin duda alguna seria el país que todos algún día anhelamos y que podemos lograr para nuestros hijos.

Luis Gabriel Rodríguez de la Rosa
Facultad de derecho
Universidad San Buenaventura de Cali

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